31 marzo 2007

Aprendiendo...

Me dices que no sabes, que no te atreves, que ya es demasiado tarde.
Y yo me pregunto: ¿Qué hay que aprender? ¿Acaso no se trata de sentir? ¿De dejarse llevar? ¿No sabes que es mentira aquello de que existe una edad para aprender?
Obsérvanos y sólo siente...


30 marzo 2007

Boca insaciable




Dedos atrevidos los míos al tenerte cerca y entregada.
Miradas provocadoras salen de mí al ver tus ojos embaucadores.
Todo se desata cuando tu presencia se hace latente a mi lado.
La luna alumbra la noche y las estrellas testigo del un deseo.
En la oscura habitación escucho tu voz que me invita a pecar.
Amanecer a tu lado llenándome de tus caricias y frenesí.
La luz del sol aparece por la ventana y acaricia tu cuerpo desnudo.
Descansas después de una noche de locura y descontrol.
Tus ojos cerrados y mientras tanto intento no despertar tus sueños.
Pero mi pasión se hace presente al sentirte cerca y te contemplo en silencio.
Mí descontrol aparece de nuevo erizándome la piel recorriendo tu cuerpo reposado.
Siento que todo dentro de mí arde como un volcán que quema por dentro.
Excitada y con la respiración entrecortada, intento contenerme.
Mis dedos acaricias suavemente tu espalda se desliza dibujando mi inicial.
De tus labios se escapa un suspiro que hace que me que me estremezca.
Mis labios acompañan a mis manos y se derrite besando tu piel.
Abrazo mí éxtasis. Me pierdo en tu locura y todo en mi interior se desata.
Vuelvo a sentir este desenfreno una y otra vez.
La intensidad de mi excitación hace que los latidos de mi corazón sean estallidos de locura dentro de mí.
Tus suspiros atraviesan mi cuerpo posándose en mi corazón para que explote de pasión por ti.
Una vez más con la luz del sol en tu cuerpo me embriago de tu aroma.
Dame de tu boca lo que nadie me dio y de tu sexo lo que guardas para mí.
Quiero enloquecer hasta que la luna nos sonría de nuevo.
Me siento hechizada y embrujada por la posesión que nos envuelve.
Dame tu mirada que me pierda en ella y que los sentidos se me vuelvan del revés. Déjame sentir que vibro y tiemblo al contacto de ambos cuerpos desnudos.

Para “R” de “S”

28 marzo 2007

Invade mi alma




Hoy me siento descarada, atrevida, depravada.
Mi sonrisa me delata al mirarte frente a mí.
Hoy me siento insaciable y mis ojos te lo muestra.
El calor invade mi cuerpo al sentirte cerca de mí.
La temperatura sube cada vez que te acercas.
Quiero ser miel para tus labios.
Quiero derretirme en tu mirada, ser tuya otra vez.
Quiero que mi alma penetres con tus caricias.
Siento que tu aliento entra por mi piel.
Explora dentro de mí y busca mi fuego.
Enciendes mi lujuria, deshaces tu pasión en mi interior.
Desprendes toda tu sensualidad y las mezclas con la mía.
Sonríes y tu piel se eriza al notar el contacto de la mía.
Una explosión de sensaciones se desata dentro de mí.
Quiero beber el frenesí de tu sexo.
Quiero darte el éxtasis de mi sexo.
Quiero explotar una y otra vez en tu cuerpo.
Quiero ver tu rostro enloquecido con desenfreno.
Tengo hambre de ti, de tu deseo, de tu pasión.
Estoy caliente, mi cuerpo arde atraído por ti.
Quiero perder el sentido y parar el tiempo en tus brazos.
Quiero estar junto a ti y sentirte una y otra vez.
Quiero regalarte jadeos profundos, gemidos salvajes.
Quiero regalarte mil orgasmos intensos que nacen para ti.
Quiero volver a sentir la magia que nos envuelve estando junto a mí.
Quiero tu esencia encerrada dentro de mí y mezclarla con la mía.
Quiero que reposes en mis brazos después de meterte dentro de mí.
Quiero dormirme en tu ternura y dejar que las horas pasen.
Solo quiero sentir una y otra vez que estas junto a mí.

De “S” para “R”

26 marzo 2007

Pasado y presente



Recuerdo esas tardes de abril. Aquellos instantes que compartíamos perdidos en nuestras miradas mientras tus firmes manos recorrían mi cuerpo.

Recuerdo esas mañanas de octubre en las que tus caderas se apretaban fuertemente contra mis nalgas, la piel se me erizaba y mis muslos se abrían solo para ti.

Recuerdo aquellas noches de julio cuando el sudor recorría nuestros cuerpos y tu lengua se afanaba en recoger cualquier efluvio que escapara de mi cuerpo.

Recuerdo... recuerdo... recuerdo...

Te miro y estás a mi lado.
Acerco la mano a tu mejilla
Y en tus ojos sigue brillando
el mismo intenso deseo.

Estás a mi lado porque quieres
y solo para darme todo el placer
que deseo y necesito para continuar.
Estás a mis pies porque me amas.

Vivo... vivo... vivo...

Para E

25 marzo 2007

La llamada




Las manos me tiemblan cuando descuelgo el auricular del teléfono. Durante unos segundos dudo. La razón intenta poner orden en esta locura de sensaciones, sentimientos y vivencias en el que me tienes inmersa desde que tus ojos volvieron a mirar en mi interior.
Percibo tu aliento clavado en mi nuca. Tus últimas palabras retumban en mi mente. Me da vergüenza satisfacer tu lado más oscuro y perverso aunque debo reconocer que también me excita profundamente.
Me arrodillo sobre la cama mientras que mis dedos juguetean sobre las teclas del teléfono. Te miro con disimulo en un último esfuerzo por intentar que el "castigo" de hoy sea cualquier cosa menos la que debo hacer. Veo el deseo y el placer en tu rostro. No soy capaz de decepcionarte. Respiro hondo y trato de no pensar. Escojo un número de teléfono al azar. Escucho el vacío al otro lado de la línea. Empiezo a sudar. La respiración se me acelera. Tiemblo. Estoy a punto de colgar cuando, de forma instantánea, tus manos empiezan a pasearse lentamente por mi espalda y oigo el primero de los tonos del teléfono.
Empiezo a pensar en lo que voy a decirle a la persona que responda a mi llamada. También intento concentrarme en poder realizar lo que tú me has pedido. Estoy bloqueada y, en cierto modo asustada. Aunque, al final de todos mis temores y mis dudas, tanto el placer como el deseo empiezan a aparecer.
Una voz masculina responde a la llamada. Un tono profundo y grave que hace que mi respiración aún se altere más.
- Estoy muy caliente. ¿Te apetece darme placer?- las palabras fluyen de mi boca sin que me de tiempo a controlarlas.
- ¿Cómo dices?- dice el hombre que está bastante atónito y creo que malhumorado con mi petición.
Intento repetir la pregunta pero es imposible. No me he dado cuenta de que al mismo tiempo que yo luchaba con mis sentimientos tú te habías situado estratégicamente a mi espalda. Ahora noto cómo tus manos me sujetan las caderas con fuerza y en el momento en el que intento hablar tú me penetras de forma intensa y apasionada.
Permanezco inmóvil a pesar del placer que está sacudiendo todo mi cuerpo. Siento cómo las rodillas me empiezan a temblar y amenazan con dejar caer todo el peso de mi cuerpo. Mis manos se aferran con fuerza al auricular del teléfono mientras me excito notando cómo entras y sales de mi cuerpo. Los gemidos empiezan a llenar la habitación y me envuelven. Empiezo a perder el control de mis propias emociones no sin antes percibir que el sonido de mi placer no es el único que escucho. Hay un susurro, un jadeo justo adherido a mi oído. Me doy cuenta de lo que está sucediendo y comienza a aparecer ese lado tan exhibicionista que tengo aunque, en esta ocasión. sólo me muestre a través del sonido. Los orgasmos van creciendo y estallando en todos los rincones de mi cuerpo. Pero tú no paras. Sigues sometiéndome a este ritmo apasionado y frenético. Y yo sólo quiero más.

24 marzo 2007

Gestos




Este el rostro del placer invadiendo mi cuerpo.
Esta es la cara de la mujer que te desea más allá de su propia locura.
Este es el aspecto de la amante en la que me has convertido.
Esta es la mujer que ha aprendido a gemir con la magia de tus dedos en su interior.
Este es mi espíritu.
Esta es mi esencia...

22 marzo 2007

Conquistarme

Siempre me preguntas cómo conquistar a una mujer. Yo no puedo hablar por todas. Sólo sé que a mí me gusta así...