19 diciembre 2007

365 días



Un año. Doce meses. Trescientos sesenta y cinco días. Morbo, placer, deseo, ternura, pasión, sexo desenfrenado, locura, dolor, sufrimiento...

Un año. Doces meses. Trescientos sesenta y cinco días. Dudas, lágrimas, sonrisas, miles de palabras lanzadas al viento.

Un día, una hora, un minuto, un segundo... Este. ¡Ven aquí!

11 diciembre 2007

La memoria olvidada

Pasadas las tres de la madrugada, Julia continuaba sin poder concentrarse en la lectura del libro que sostenía entre sus manos. De repente, el crepitar de las llamas en la chimenea frente al sofá sobre el que descansaba desde hacía dos horas captó su atención. Y en ese preciso instante el pasado volvió a ella con total claridad…

06 diciembre 2007

¿Un trago?





Hoy te ofrezco algo especial. Ahora vas a poder beber del elixir que tanto ansías. Este es el momento de sumergirte entre mis muslos y que sea tu lengua la que se aferre al punto exacto en el que nace el placer... la locura. En este mismo instante deso que tus dientes se aferren a mi sexo y que permanezcan ahí aunque yo te suplique lo contrario.

Pequeñas gotas de limón se deslizan ya por mi vientre. Separo un poco las piernas y te pregunto en voz alta: "¿Quieres?"

29 noviembre 2007

Sobre la novela



A raiz del anterior post he visto que existe interés entre muchos de vosotros por la primera novela que he escrito. Para solventar diferentes dudas os diré que aún no ha sido publicada por ninguna editorial pero que tengo en mente el proyecto de editarla yo misma y venderla a través del blog en formato PDF. Es una idea que aún tengo que madurar pero que no os quepa la menor duda de que os mantendré informados a todos. Por el momento: ¡Muchas gracias por vuestras palabras y por vuestros ánimos que me llegan en un momento muy complicado de mi vida¡

Besos cálidos desde este lado del placer***

25 noviembre 2007

Inquietud












Traté de poner la mente en blanco y concentrarme sólo en el agua, en el perfume que desprendía el jabón, en cómo se deslizaba la esponja por el cuello, por mi pecho, por mis brazos. Sin apenas darme cuenta, mis manos se habían sumergido en el agua y percibí cómo todo el calor se había concentrado entre mis muslos. Sentí un agradable hormigueo que alteró mi respiración haciendo incluso que abriera los ojos. Me sorprendió bastante la reacción que estaba teniendo mi cuerpo pero, sin embargo, una fuerza en mi interior deseaba entregarse a ella por completo. Era algo nuevo, desconocido. Algo a lo que, por supuesto, temía. Algo en lo que, sin embargo, estaba dispuesta a adentrarme. Volví a cerrar los ojos pero justo en ese instante escuché cómo se cerraba la puerta de casa. Aaron había llegado.

*Este texto forma parte de la obra registrada "La letra azul", primera novela de la autora de este blog.

19 noviembre 2007

Cuerdas que lamen tu piel







Camino con paso firme pero al mismo tiempo pausado alrededor del lugar en el que todo el peso de tu cuerpo descansa sobre las rodillas. Te oigo suspirar y, por la sonrisa que se dibuja en tu rostro crees adivinar lo que va a suceder a continuación. Alargo la mano y subo el volumen de la música que hace rato que nos envuelve.



Regreso junto a ti y aprecio el desconcierto en el gesto de tu rostro. Es una lástima que no pueda ver tus ojos pero me gustas más así, privada de visión por el fino pañuelo de seda que envuelve tu mirada. Mis manos juguetean con una gruesa cuerda. Sí. La misma que va a lamer tu cuerpo desnudo mientras la música nos continúa seduciendo.

15 noviembre 2007

¿Y por qué no?

Hoy quiero dar comienzo a muchas cosas. Hoy me gustaría que fuera el primer día del resto de mi vida. Hoy quiero decir muchas cosas. Hoy los sentimientos tanto tiempo escondidos se tornan por fin palabras que soy capaz de pronunciar en voz alta. Hoy soy capaz de mirarme al espejo sin apartar la vista de la mujer que veo. Hoy... hoy... hoy... ¡Esto es lo que siento!


11 noviembre 2007

Una pregunta























Se arrodilló y puso a su disposición lo que más ansiaba. En los ojos de la persona que tenía en frente intuyó la pregunta aunque deseaba más que nada en el mundo escucharla de sus labios. Entonces, para su sorpresa, escuchó una voz suave y cálida que le preguntaba: "¿Quieres ser mi sumisa?"...

30 octubre 2007

Para la libertad




Hoy tomaré las palabras prestadas que, a su vez, Joan Manuel Serrat escogió de uno de nuestros grandes poetas. Como veis mi interpretación es otra...




Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espuma mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que
retoño: aún tengo la vida

23 octubre 2007

La habitación del placer





Hoy os dejo con uno de esos textos que me regalan de vez en cuando. Espero que lo disfrutéis.

Hemos quedado en la habitación del hotel. Al abrir la puerta me encuentro contigo vestida con unos tejanos y una blusa ajustada que realza tu figura. Estás preciosa y mis ojos no consiguen apartar la mirada de tu rostro sonriente.

Entras a la habitación con paso firme y seguro. Siento que el corazón se me acelera cada vez más desde el momento en el que has llamado a la puerta y poco a poco percibo que todo tu aroma se va impregnando en cada rincón de la sala. Te apoderas del aire y al mismo tiempo de mí.

Sentada en la cama una mirada provocadora me invita a acompañarte y mis piernas obedecen a tu deseo. Me encamino hipnotizada hacia ti y tus labios encarcelan los míos en un beso suave, cálido. Me estremeces con tu lengua jugueteando con mi ardiente pasión.

Poco a poco, nuestras prendas vuelan por la habitación hasta que tu cuerpo y el mío se encuentran desnudos, piel con piel, preparados para mezclar nuestras esencias en una larga noche de locura y descontrol. Han pasado nueve meses de nuestro último encuentro y llevamos mucho éxtasis con ganas de explotar en nuestro volcán de pasiones. La magia vuelve a estar entre nosotras.

La noche promete ser larga y de lo mas excitante. Tu aroma y el mío ahora comienzan a mezclarse en el ambiente cada vez mas caldeado. Nuestros suspiros cada vez mas intensos se mezclan con los susurros que escucho de tu boca dejándote llevar por todo lo que has guardado durante todo este tiempo separadas.

Tus ojos, tus manos, tu cuerpo, tu interior, se apodera de mí sin poderlo evitar. Poseída por tu boca insaciable, tus manos traviesas y tu voz ardiente que me dice:

“Paseare mis dedos suavemente por tu coñito ardiendo y jugare con tu humedad.
Acercando mi lengua para que acompañe a mis dedos juguetones
Quiero beberte y hacerte estallar en mi boca
Quiero que mis dedos te follen lentamente
Que suba la intensidad que invade tu cuerpo
Quiero hundir mis dedos en tu sexo
Sacar más jugo con cada envestida
Mirar tus ojos de fuego
Escuchar tus gemidos descontrolados
Sentir tu piel ardiendo
Quiero tu aliento derretido
Quiero que cierres los ojos
Que me regales lo que mas deseo de ti
Lo que mas anhelo
Quiero follarte con locura
Volverme loca con el sabor de tu sexo caliente
Beberte en cada lamida
Recoger cada gota que ansió de ti
Quiero acelerarte tanto el corazón
Que te haga perder el sentido de donde estás
Quiero que solo sientas, que estás conmigo, que estallas para mí…”

De “S” para “R”

18 octubre 2007

¡Mírame!

Te esfuerzas en vano en ocultar lo que sientes pero cada vez que noto tus dedos temblorosos sobre mi piel soy consciente de que este mismo sentimiento te invade casi con una fuerza mucho mayor con la que me posee y me consume.

Mírame. Saborea mi piel con la boca. Clava los dientes en cada rincón de mis labios y permite de una vez por todas que te desborde esa pasión que llevas dentro.

16 octubre 2007

Respeto






Es la palabra que me repito una y otra vez mientras observo mi rostro frente al espejo. Durante las últimas semanas me he preguntado con insistencia por qué sigo adelante con esta relación. Soy consciente del modo en el que me está afectando y, sin embargo, soy incapaz de abandonarla.
Hace poco, muy poco tiempo que he descubierto el efecto casi hipnótico que la mezcla de dolor y placer ejerce sobre mi cuerpo. Cada día me convenzo de la necesidad de poner fin a esto. Pero, en el mismo instante en el que mis dedos acarician las marcas que has dejado sobre mi piel soy incapaz de resistirme. Siento cómo la respiración se acelera, cómo todo mi cuerpo se eriza y, sobre todo, de qué modo se intensifica ese familiar hormigueo entre las piernas.
Vivo sometida a tus caprichos, a tus deseos, a la obtención de tu placer a través de la búsqueda del mío.
Observo de nuevo mi rostro. La imagen del placer me sorprende. Una idea fugaz atraviesa mi mente: “¿Es posible que esta situación forme parte del respeto?”

13 octubre 2007

Tres horas de placer






Lo prometido es deuda...

En primer lugar perdón por el retraso con el que subo el post pero ha sido una semana de locos. Entre puentes, acueductos y otras hierbas no he tenido tiempo para casi nada. Así es que ahora aprovecharé estos momentos de paz en el hogar para contaros las escasas tres horas que pasé en el FICEB.

Para empezar tengo que confesar que llegué "por los pelos" al encuentro de bloggers. No es facil organizar trabajo, familia y recorrer los 500 km que me separan de Barcelona. Pero, al final y gracias a la insistencia de aquellos que me quieren me presenté sana y salva en el lugar indicado cinco minutos antes de que diera commienzo el encuentro.







Si tuviera que poner un titular al tema ya que soy periodista (y no abogada como dice Eva Roy a la que en cualquier caso se lo perdono todo solo por el detalle de invitarme a este encuentro y de ser tan encantadora) sería algo típicamente Umbral. En este caso la cosa iría rollo "Venía a hablar de mi blog" o tal vez "Venía a hablar del negocio que hago con mi blog". Conste que ambas opciones me parecen divinas y estupendas.

Si he de ser sincera tengo que admitir que la cosa fue mejor de lo que esperaba una vez roto el hielo inicial. Me gustó mucho la forma en la que se desarrolló la mesa redonda en la que todos hablamos un poco de los problemas con los que nos encontramos tanto a la hora de mantener un blog como en el momento de pagar las consecuencias por aquello que escribimos (ya sabéis que si los trolls... que si las críticas... ¡Qué os voy a contar!).

De las tres horas de inmenso placer que pasé en el FICEB me quedo con la sinceridad de Jesús Bordas al hacer referencia a todo el mundo de la blogosfera y, sobre todo al indicarme que tiene más futuro publicar on line que en papel (estoy aún reflexionando sobre ello); con la naturalidad de Eva Roy de la que aprendí mucho en tan poco tiempo y con aquellos de nuestros lectores que quisieron salir del anonimato y nos alentaron a seguir adelante en esta complicada labor.

A todos: ¡Gracias por todo!.

09 octubre 2007

Agotada pero contenta

Después de un largo puente en el que me he metido entre pecho y espalda casi mil kilómetros llego a casa en este mismo instante bastante agotada pero con la satisfacción de haber conocido a personas muy interesantes y habiendo vivido una experiencia inolvidable. Prometo contaros todos los detalles de este encuentro de bloggers así como las ideas y propuestas que han surgido a lo largo de estos días. Pero, de momento, os remito al blog de Eva Roy en el que, a parte del careto de todos los que estuvimos allí, ya hay un adelanto de lo que os voy a contar en breve.
Besos a tod@s y hasta MUY pronto.

30 septiembre 2007

LB en el Festival de Cine Erótico de Barcelona




Queridos amigos:

El próximo sábado día 6 de octubre me han invitado a participar en la nueva sección de bloggers del Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona. Como decía aquella cantante de revista... "Estoy agradecida y emocionada" pero, sobre todo... ¡¡Espero encontrarme con muchos de vosotros allí!.

Si queréis saber más de todo lo que se está organizando os remito aquí al Blog de Eva Roy

Un saludo y nos leemos de nuevo:))

26 septiembre 2007

Una novela

Lleno un folio tras otro. Las palabras van creando este universo en el que me refugio siempre que el caos de los sentimientos y las experiencas inexplicables me envuelve. Hoy he vuelto a ti. A devorar aquellas páginas de Wolf, Austen, Waters. Y esto es lo que veo. Aquí tienes lo que siento.

20 septiembre 2007

Desesperación



Sé que esperas ansiosa esa promesa lanzada entre orgasmos.
Escuchar esa aterciopelada voz capaz de provocarte con su leve susurro el placer más absoluto.

Sé que hoy has decidido de una vez por todas intentar esa entrega de la que tanto y tanto has hablado.

Conozco lo que sientes porque yo también estuve una vez allí. En aquella habitación donde el intenso aroma a sexo y perversión quedó impregnado para siempre en cada poro de mi piel.

Conozco cada uno de tus pensamientos porque el modo en el que me has hecho llegar tus deseos más inconfesables es absolutamente le es absolutamente familiar a mi memoria.

Tengo la certeza de que, mientras sostienes el auricular entre tus manos temblorosas, la misma pregunta que no te atreves a pronunciar te golpea en la mente que desearías tener solo centrada en el placer.

¿Aún no sabes si te llamaré?...

16 septiembre 2007

Ceremonia

La encontró temblando a oscuras en la habitación. Pudo percibir cómo el sudor le resbalaba por la espalda mientras que en la mano derecha aún sostenía temblorosa la nota en la que le explicaba qué pasos debía seguir para llegar a ser suya.
Con decisión le apretó los hombros y la invitó a levantarse. La llevó hacia el cuarto de baño y decidió realizar aquella primera ceremonia purificadora mientras que susurrando le seguía indicando el camino hacia la entrega, hacia la sumisión absoluta...

09 septiembre 2007

La brisa que me trae de vuelta






Intento retomar la vida y las palabras allá donde las dejé hace dos meses. Trato de no pensar demasiado porque sé que solo el impulso es lo que me hará seguir hacia adelante. Observo la mañana de otoño. Un aire nuevo llena mis pulmones. La brisa acaricia mi nuca, eriza mi piel de nuevo. Una suave voz se ha posado en mi oído: "Soy yo. He vuelto. ¿Estás preparada?"

04 julio 2007

Cerrado por vacaciones

Como muchos de vosotros ya habréis podido adivinar por mi escasa, por no decir nula, actividad en el blog desde hace varios días... ¡¡¡Estoy de vacaciones!!!.
Después de un intenso año de trabajo y de muchas otras cosas estoy reponiendo fuerzas en una isla paradisiaca a más de 10.000 km de casa.

¡Estaré con todos vosotros de nuevo en Agosto!. Muchos besos a tod@s y os prometo volver cargada de historias y experiencias nuevas que contar:))

24 junio 2007

Diario íntimo de Julia




Manhattan. Septiembre, 22, 1989.


Se respira el otoño. Y no solo en el ambiente ni en los cientos de hojas que llenan los senderos de Central Park por los que suelo correr cada mañana durante una hora. No. Esta vez el otoño es algo más profundo. Mi mente recurre una y otra vez a tu imagen, a los momentos que hemos compartido a lo largo de un verano que para mí, ya ha tocado a su fin. Trato de cazar alguna de las pequeñas mariposas que siempre han revoloteado en mi interior en todas las ocasiones en las que algo de ti ha invadido mi vida. Pero parecen haber emigrado tal vez a otros cuerpos, a otras almas donde puedan tener una vida más intensa que la que les espera a partir de ahora a mi lado.
Mis labios se separan lentamente. Intento pronunciar tu nombre en un vano intento de retenerte, como si dejando escapar cada una de las sílabas tu presencia fuera capaz de volverlo a llenar todo. Sé que es inútil y, sin embargo, ya estoy escuchando el sonido de mi voz llenando la estancia. Sé que el tono es el adecuado pero soy incapaz de escucharlo porque otro nombre, esta vez desconocido, estalla en mi cerebro: "Iris... Iris... Iris...".
Nuevas esencias me embriagan. Cierro los ojos e intento abandonarme a ellas. Ya casi puedo percibir el calor de tu lengua deslizándose sobre mi nuca. Estoy a punto de conocer cómo es el tacto de tu piel bajo mis manos cuando, lo que todavía es presente, llama a mi puerta.
"Tengo que acabar con esto", me digo mientras me dirijo a recibir un presente que es pasado cuando en mi interior ya ha nacido otra realidad que puede ser futuro...

10 junio 2007

Whois LB?

Últimamente recibo mails en los que me preguntan quién es Lady Bourbon. Qué mujer se esconde tras esta imagen y este nombre. Cómo soy, cómo vivo.
Pues bien... el siguiente vídeo me resume a la perfección. ¡Que lo disfrutéis!

06 junio 2007

Un grito





Hoy os dejo este texto que alguien especial escribió para mí. Que lo disfrutéis.

Un grito sale de mi interior por contener la pasión que llevo dentro.Esa pasión que me estremece al pensarte, al soñarte, al sentirte

“Pasado”
Estabas dormida dentro de mi, callada, en silencio, esperando a que yo te despertase y me hicieras sentir viva por dentro.

“Presente”
Apareces en mi vida, descarada y atrevida, despertando poco a poco los instintos más lascivos que duermen en mi interior.
Tocas mi alma y mi cuerpo vibra por sentir tus manos acariciando mi piel entre las sombras.
Nadie te ve, nadie te siente, solo yo que noto como ardo por dentro cada vez que tu mirada se posa en mí, cada vez que tus manos pasean a su antojo por donde mas me haces estremecer y llegas hasta el éxtasis que guardo para ti

“Futuro”
Es largo, porque ya has despertado en mi interior, te has sentado en el trono de mi pasión, me has hecho esclava de tus palabras y de tu locura
Allá donde estés, mira a tu alrededor, porque tu tentación se vestirá para ti de una y otra vez.Porque me despertaste el ansia de desearte, de tenerte, de sentirte, de soñarte

A ti, mi musa del pasado, presente y futuro, te digo:
Estoy aquí, a tu lado, silenciosa, sentada en el sofá, esperando tus gemidos.
Deseando sentir esa humedad de tu sexo que nace cuando estas junto a mi.
No importa el tiempo, ni la espera. Contigo el tiempo se ha detenido en mis anhelos.

28 mayo 2007

Pensamientos perversos



Me desbordo porque soy incapaz de absorber todo el placer que me posee en este instante. Miro a todas partes intentando capturar toda la belleza que hay en este entorno. Ese contraste de pieles aterciopeladas con expertas manos que se hunden y aprisionan cada rincón de mi piel. Trato de mantener la presión constante en los cientos de labios que se adhieren a mi boca, a mis pezones, al último rincón de mi sexo. Me aferro a nalgas tersas y casi perfectas mientras que mi lengua y mi garganta no dejan de pedir más, mucho más. Me abandono al frenesí y a la locura a la que mis musas me tienen condenada...

24 mayo 2007

Bondage





Existe una cuerda que aprisiona mi cuerpo. Una gruesa espesura está marcando mi piel en lugares a los que mis ojos puedan acudir en cualquier momento para seguir recordando que te pertenezco. Permanezco inmóvil tratando de adivinar cuál será tu próximo movimiento. Solo me has dejado el placer de la escucha porque mis ojos están vendados permitiéndome así gozar de la intensa sensación de no poder ver lo que sucede a mi alrededor y tener que acudir así a mi morbosa imaginación. Escucho tus pasos, el roce de las escasas prendas de ropa que llevas deslizándose sobre tu piel. Imagino dónde estarán tus manos. Qué parte exacta de mi cuerpo estarás mirando. Y entonces te delatas. Noto una ligera presión sobre mi sexo. Una aspereza no del todo desconocida. Mi mente trabaja a un ritmo frenético para averiguar qué está sucediendo. Tras unos segundos la imagen se dibuja en la oscuridad. Esa misma cuerda con la que tratas de dominarme está ahora penetrando los labios de mi sexo acomodándose en ese punto exacto que sabes que me llevará al placer absoluto. Aprieto los muslos tanto como puedo y dejo que sea mi cuerpo el que marque el ritmo que desea. Te escucho a lo lejos. Trato de entenderte pero cada vez estoy más alejada del mundo cotidiano para desbordarme en el universo de los sentidos.

20 mayo 2007

Unos dolares




Hoy es uno de esos días en los que me apetece el sexo de la forma más morbosa posible. Después de considerar durante varios minutos las diferentes opciones que han pasado por mi mente he llegado a la conclusión que lo que más me excita en este momento es la vieja práctica de sexo a cambio de dinero.

Abro el armario y escojo con cuidado la ropa que voy a ponerme. Siento un irremediable deseo de mostrar mi cuerpo pero solo del modo que lo hacen aquellas mujeres conscientes de su atractivo y su fuerza. Aquellas que con sólo insinuar determinadas partes del cuerpo el éxito está asegurado. Mis dedos pasean entretenidos por las diferentes prendas que voy tocando al azar y un escalofrío recorre todo mi cuerpo cuando las manos entran en contacto con las medias. Cierro los ojos y rememoro la sensación que causan sobre la piel que rodea a mis muslos. Esa leve tensión a la altura de las ingles que siempre me hace estremecer. Durante unos segundos cambio las medias por unos billetes. Pienso cómo será mostrarme ante ti, esa persona elegida. Qué sentiré cuando me observes pero, sobre todo, me concentro en el placer que sé que va a producirme el leve contacto de un simple papel impreso. Siento cómo se humedece mi sexo, cómo se acelera la respiración. Me afano en salir de mis propias fantasías, vestirme como la zorra que hoy me siento y salir a la calle en tu busca.¿Me estarás esperando?

15 mayo 2007

Mírame




Siente cómo los murmullos de mi mirada te atraviesan las pupilas.Entiende cada palabra que lees en mis ojos y penetra tu interior. Siento como tu cuerpo comienza a despertar la tentación de dejarte llevar. Desprende calor y un suspiro se te escapa por tu boca que me hace sonreír.Mis manos suben hacia tu cara, rozando tus mejillas y acercando mis dedos a tus ojos.Suavemente con mis dedos, bajo tus pestañas cerrándolas ante mi presencia.Me deleito contemplando tu rostro tranquilo, relajado, confiado. Respiras suave, profundo. Me gusta ver cómo te entregas a tus sensaciones.
Mis dedos pasean ahora sobre tu cara y se deslizan para acariciar tus labios tersos y tentadores. Acerco mi boca a la tuya. Con mi lengua dibujo el contorno de tus labios. Sabes a miel.
Abandono tus labios llevándome de ellos tu aliento ya entrecortado y excitado.
Mi corazón se acelera. Siento el latido del tuyo que me indica un deseo ardiente y estremecedor. No puedo evitar sonreír feliz por ver tu rostro gozando con mis caricias y mi presencia.Me acerco a tu oído, respirando tu aroma, metiendo tu esencia excitada y provocadora dentro de mí.
Mi voz te susurra mi deseo: "Esta noche quiero tu lujuria. Esa que tus ojos me muestran..."

Esta noche deseo que tiembles. Te quiero lasciva y enloquecida. Anhelo tu esencia saliendo en explosiones de orgasmos intensos que me regalaras.Quiero ver tu rostro relajado, tranquilo y confiado. Quiero ver tu locura salir de tu interior poco a poco, disfrutando de cada instante que te lleva a una posesión que te domina y que te empieza a hacer temblar por el fuego que sientes crecer dentro de ti.
Déjate llevar por la locura, por la pasión, por el desenfreno que tus ojos me han mostrado.Déjame derramar mi aliento en tu piel, lamer tu cuerpo erizado y beber tu esencia que ya siento que late entre tus piernas.

Despacio me deslizo hacia la cárcel de tus labios para encerrarme en ellos...

12 mayo 2007

Mientras dormía

La música que suena en la radio es cada vez más lejana. Todo mi cuerpo se relaja. La mente empieza a quedarse en blanco. Cinco, cuatro, tres, dos, uno...

07 mayo 2007

Suspiros que me obsesionan



Un pequeño sobre parpadea en la pantalla de mi ordenador. Un nuevo mensaje acaba de llega y tengo la certeza de que viene de ti. Ansiosa llevo el ratón sobre el icono, clickeo. Una frase breve. Solo cuatro palabras: "Esto es para ti". Mis ojos buscan desesperados aquello que me regalas. No acierto a ver nada y mi nerviosismo incrementa hasta el punto de hacer temblar todo mi cuerpo. Por fin lo descubro. Pequeño, azul, escondido en un margen del mail aparece un archivo. Intento descargarlo pero, enseguida caigo en la cuenta de que estoy en el despacho. Me muero por averiguar su contenido pero, no puedo arriesgarme. Ahora no. Transfiero el archivo a mi reproductor personal y respiro hondo tratando de calmarme.
Las horas avanzan con lentitud. Solo deseo que sean las nueve de la noche. Dejar esta oficina. Subir al coche. Conectar el Ipod y calmar este ansia de saber. Mis ojos se escapan una y otra vez hacia en enorme reloj de la pared del despacho. Observo cómo poco a poco van muriendo los segundos. Por fin las manecillas se detienen en la hora deseada. Salgo a toda prisa sin ser consciente de que no tengo control alguno sobre mi cuerpo. No sé cómo he llegado al coche pero el caso es que aquí estoy.
Conecto el ipod. No oigo nada. Lo vuelvo a intentar sin éxito. Subo el volumen y una vez más pulso la tecla "play". Pasan los segundos. No se oye nada. Decepcionada por el silencio me quedo mirando al vacío. Un fuerte cosquilleo me sacude cuando algo empieza a sonar...



Casi no puedo creer lo que estoy oyendo. Pero eres tú. Es el sonido de tu placer que en este mismo instante está erizando toda mi piel. Noto cómo mi respiración se entrecorta al mismo ritmo que la tuya. Percibo cómo mis manos quieren acariciar cada rincón de mi piel para corresponder a esto que me estás regalando.
Dudo a lo largo de varios segundos mientras que trato de averiguar si estoy sola en el garaje. Tus gemidos se hacen cada vez más intensos. Son tan hipnóticos que me embriagan y hacen que me deje de importar todo lo que hay a mi alrededor. Solo quiero seguirte, acompañarte con mi cuerpo, con mis pezones erizados, con mi sexo humedecido. Sólo quiero explotar de placer al mismo tiempo que tú te viertes en mis oídos y en mi mente...

05 mayo 2007

Sin Control






Llevo toda la tarde mirando discretamente de reojo el pequeño espacio creado entre la puerta de mi despacho y el cubículo en el que trabajas. Como cada día, espero que den las seis de la tarde para verte entrar. Siempre miras hacia donde estoy, sonríes y me guiñas un ojo. Ese simple gesto hace que toda la piel se me erice y que cada vez se me haga más difícil controlar este impulso casi irrefrenable de lanzarme sobre ti, de recorrer con mi lengua húmeda cada rincón de tu cuerpo. Sin embargo, nada de esto es posible. Hay que dejar la pasión para cuando estamos a solas, en casa.
Mientras te diriges hacia el ordenador mis ojos se clavan en tus nalgas. Esa parte de tu cuerpo espectacularmente dura y con la que enloquezco cada vez que mis labios se deslizan sobre ella. Ahora, mientras te observo la imagen de una mujer preciosa en pleno orgasmo aparece con claridad en mi mente. Eres tú. Cada noche, cada hora, cada segundo que estás a mi lado. Cierro los ojos y el sonido de tu placer acompañan a mis dedos que se desplazan con disimulo justo a la altura de mis muslos.

04 mayo 2007

¡Finalista de los Premios 20 Blogs!




Bueno pues ya es oficial: ¡ Soy finalista de los Premios 20 Blogs en la modalidad de Érótico!.
Desde esta página quiero dar las gracias a los cientos de personas que me habeis apoyado a lo largo de los últimos meses con vuestros comentarios, vuestros halagos y también con vuestras críticas de las que he procurado aprender.
Como sería muy largo enumerar a todos y cada uno de los bloggers que han pasado por aquí, solo diré: ¡MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS!.
No quisiera finalizar este post sin darle las gracias a una de las personas que ha hecho que este blog haya sido posible a lo largo del último año. 12 meses más llenos de lágrimas que de alegrias aunque finalmente todo se haya superado. Gracias Emilio por apoyarme, por estar a mi lado en los peores momentos y por convencerme de que escribir así era posible. Gracias también a Sole por haberme inspirado incluso en esas horas en las que tan solo veía oscuridad.

Os veo a todos en Madrid el próximo día 10 de Mayo en la Fiesta de entrega de Premios 20 Blogs.

Besos****

29 abril 2007

Sol, brisa, luna, estrellas...




Soy el sol. Te observo de lejos. Llevo calor y calma en un día de pausa.
Mis rayos acarician tu cuerpo en la distancia para no quemarte.
Poso mis manos en tu cuerpo mojado recién sacado del agua.
Seco cuidadosamente tu piel y la maquillo con un moreno bonito.
Sonrío en la lejanía deleitándome con el brillo que sale de tu piel.
Soy la brisa, vengo para calmar el fuego que el sol enciende en tu interior.
Soplo suavemente tus ojos para poder acariciar tu rostro relajado.
Acerco mi aliento y lo paseo por tu cuello. Tus pechos al sol. Un suspiro sale de ti.
Notas mi presencia recorriendo cada centímetro de tu cuerpo que el sol acaricia y maquilla.
Tu aliento se mezcla con el mió. Me acerco a tus oídos sigilosa. Traigo un mensaje
Desde la lejanía te traigo un anhelo que conoces. Te traigo su sonrisa que dibuja en su cara al pensarte.
Susurro sus palabras llenas de ternura, deseo, pasión, locura y desenfreno.
Soy la luna, me presento ante ti y me inclino sonriente para besar tus pies.
Te traigo un poco de luz en la oscura noche, para alumbrar tu silencio.
Escucho tu respiración, cansada de las caricias del sol y extasiada por los susurros de la brisa.
Entro en tu habitación sin prisas a través de tu ventana, escucho tus pensamientos.
Alargo mi mano para acariciar tu cara, mientras que mis ojos entienden tu locura con nombre propio.
Soy testigo de tus jadeos compartidos en la distancia, cómplice de tu laberinto de sensaciones.
Conocedora de dos gemidos diferentes y separados por el tiempo y el espacio.
Constantes suspiros de dos bocas deseosas de un éxtasis que pedís beber ambas.
Conozco vuestro secreto, soy participe de vuestras miradas y caricias.
Arropo con mi manto de luz tu cuerpo y lo beso en su nombre para que su esencia la sientas.
Soy la estrella, bajo con una pluma, tinta y papel para dejar constancia de lo que le dices a tu soledad.
Tu boca calla, tus ojos hablan al tiempo que la luna alumbra y sacan el brillo que guardas cuando la piensas.
Tu piel erizada me dicta palabras escritas con el recuerdo que invade tu mente.
Su lengua ha dejado huella eterna en tu piel y la disfrutas una y otra vez.
Hoy soy yo tu mensajera, la llevaré tu frenesí en un baúl cerrado para que no escape y llegue intacto a su destino.

De “S” para “R”

23 abril 2007

Salvaje a todas horas

- ¿Cómo se te da el sexo cuando te cabreas?- preguntó mientras me miraba furiosa
- El sexo cuando me cabreo habitúa a ser así- respondí mientras señalaba la mesa de la cocina...

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21 abril 2007

Obsesión



Salgo a la calle y la fría brisa de la madrugada me devuelve a la realidad. Sí. Esa que no he vivido todo el tiempo que he permanecido a tu lado. Empiezo a recordar cómo era mi vida antes de que aparecieras en ella. Ese apacible camino en el que no necesitaba tocarte a cada instante, en el que mis manos no ansiaban cada segundo el contacto con tu piel y en el que mi lengua no era adicta al sabor de tu sexo.
Siento un ligero temblor en las piernas y sé que no podré dar un paso más sin caerme. Así es que apoyo la espalda en el lateral de una cabina de teléfono mientras trato de recuperar el aliento y la calma. Enciendo un cigarro y observo cómo las manos temblorosas apenas atinan con el mechero. Mientras la nicotina entra en mi boca cierro los ojos y mi mente me devuelve a ese tiempo en el que tú no existías. A aquellos paseos en soledad por la playa, a aquellas tardes de domingo en las que las risas de mis amigos llenaban el salón de casa, a aquellas madrugadas en las que devoraba libro tras libro o en las que creaba historia tras historia.
Las imágenes del presente pasan ahora ante mis ojos. Sexo, piel, sudor, intensidad, frío, calor, deseo, pasión, delirio, obsesión. No soy capaz de soportar esta montaña rusa de sensaciones durante más tiempo. Necesito la dosis adecuada de cada ingrediente. Una equilibrio perfecto entre lo que tenía antes y lo que experimento ahora. La idea de poner punto y planea en el ambiente. Sí, tal vez lo más coherente sería regresar a aquella vida de orden y pequeños detalles.
Aunque todavía permanezco apoyada en la pared de la misma cabina telefónica mis dedos buscan ansiosos el teléfono móvil en el interior del bolso. Una vez que lo encuentran lo colocan ante mis ojos. Intento marcar el número que me lleve a escuchar tu voz y, sin embargo es tu cuerpo sudoroso, perfecto y entregado el que se manifiesta y me enloquece. Dejo caer el teléfono en el bolsillo del abrigo. Necesito aire, necesito pensar. En este momento necesito una huida hacia adelante. Me ajusto el abrigo al cuello. Empiezo a andar y en la noche solo se escucha el sonido intenso de mis tacones mientras que me pierdo por las calles de la ciudad.

18 abril 2007

Sin palabras

¿Has aprendido ya que las palabras no son necesarias o necesitas que te lo ilustre más, querida?

17 abril 2007

Acróstico




Mis labios y la lengua
Acarician tu sexo desnudo.
Recibes al placer
Intentando controlarlo.
Oigo tu respiración agitada
Lamo con fuerza y destreza
Alli donde quiero que explotes-

15 abril 2007

Al otro lado



Al otro lado te he encontrado siempre.
Paciente a la espera de que aclarara mis ideas.
Dejando pasar los días ansiando que
tal vez me quedara a tu lado.

Al otro lado está sé que encontraré
la tranquilidad, el deseo sosegado, la comodida,
las mañanas de domingo adherida a tu piel,
la seguridad de la paz que tanto necesito.

Al otro lado sé que estás tú. Sólo tengo que
alargar la manoy dejar que esa fuerza mágica que
un día nos llevó a conocernos ahora
no permita que nos separemos.

Al otro lado... al otro lado... al otro lado...

14 abril 2007

Inventando historias




Mientras oigo cómo golpea la lluvia contra el cristal de mi despacho intento concentrarme en la búsqueda de nuevas frases, nuevos sentimientos, nuevas historias que contar. Atrás quedan las historias, los relatos, una novela. Siento cómo el agradable hormigueo de la creatividad azota suavemente a mis neuronas. Una gran fuerza interior me obliga a escribir y, sin embargo no logro dar con el tema. Sé que volverá a ser otra novela. Que transcurrirá en la ciudad de Barcelona. Esta gran capital que siempre ha traído magia a mi vida.
Ahora mis ojos acompañan a las gotas de lluvia que se deslizan por el cristal. Siento la incomprensible necesidad de desnudarme. Una por una las prendas se van deslizando por mi piel hasta formar un ordenado montón sobre el suelo. Los dedos se pasean ilusionados sobre mi ropa interior pero no se atreven a adentrarse en ella. Cierro los ojos. La imagen de una mujer de 35 años se dibuja con claridad en mi mente. Morena, no muy alta aunque esbelta. Se llama Julia y también busca una historia que contar.
Aunque acabo de abrir los ojos ella sigue a mi lado. Siente la misma curiosidad por mí que yo por ella. Ambas nos preguntamos cómo terminará esta aventura juntas. Enciendo un cigarrillo mientras dejo caer el cuerpo sobre el sofá. El frío cuero se adhiere a mi piel haciendo que me estremezca. Los labios aprietan con suavidad el filtro del cigarrillo. Inspiro. El humo me llena y me transporta al bar de un hotel. No sé cual. Pero al fondo de la barra está ella...

12 abril 2007

Le hablo a la brisa




Le hablo a la brisa.
Le mando un mensaje para que llegue hasta ti.
Quiero que te diga lo que mi cuerpo siente por tenerte en mi interior.
Deseo que te explique que sonrío por tenerte saberte junto a mí.
Que te susurre que mi alma late hacia tus deseos.
Que te recduerde que volveré a por tus pasiones guardadas esperando mi presencia.

Le cuento a la brisa que hable en voz baja.
Que te haga llegar que mi piel es miel cuando te pienso.
Que ansío tu lengua paseando a su antojo.
Que estamos alejadas y sin embargo estás conmigo.
Que te sueño, te siento y te respiro.
Que bebo de tu aliento aque me estremece.
Que mis manos recorren tu cuerpo y lo siente erizarse cada vez que profano tu alma

Le grito a la brisa que te diga que te anhelo
Y que cuando llega la noche te siento en mi cama.
Entras sigilosa a través de mis sueños en el mismo instante en el que cierro los ojos.
Noto cómo tu aliento se posa en mi cuerpo y mil suspiros se me escapan.
Mis manos buscan las tuyas y se entrelazan en la oscuridad de la noche
Mi corazón se acelera al compás del tuyo haciendo que de los sentidos se agudicen.
Aparece el descontrol entre las dos y sin poderlo remediar la pasión se hace presente.
Mi respiración se entre corta y se mezcla con la tuya rompiendo el silencio de la noche.
La habitación se llena esencias y se respira una excitación en el aire.
La noche es cálida estando a tu lado. Es fuego y locura.
Tus dedos rozan mis labios. Me domina tu mirada.
Le digo a la brisa que te lleve los gemidos que han roto el silencio de la noche.
Que me siento viva si te pienso porque te tengo encerrada en mi interior.
Que me llenas de calma cuando mis tormentas asoman y me ahogan.
Que bebes de mi fuego pero también bebes del agua salada de mis ojos.
Que entre a través de tu ventana y te diga...
Que estás conmigo. Que estoy contigo.

De "S" para "R"

11 abril 2007

50.000 formas de besarte...

Cincuenta mil maneras de acariciarte, de tenerte, de lamerte, de acariciarte y , por qué no, ¡¡De follarte!!

10 abril 2007

La cadena



Pensaba acariciarme con la punta de los dedos dejando que las yemas se deslizaran por cada rincón de mi sexo. Pero hoy algo así no es suficiente.
Estirada en la cama he ido descartando opciones que me proporcionaran el placer que deseo. Casi al borde del desánimo mis ojos se posan sobre un marco de metal. Un escalofrío me recorre casi al mismo tiempo que en mi mente se dibuja exactamente lo que quiero.
Me levanto y camino hacia el armario en el que guardo mis objetos para el placer. No me hace falta buscar demasiado porque la cadena cuelga perfectamente en la parte superior. Paseo mis manos por ella y siento cómo el frío del metal atraviesa todo mi cuerpo. La piel y, sobre todo los pezones, reaccionan con intensidad.
Regreso a la cama y me tomo todo el tiempo del mundo para volverme a estirar. Sujeto la cadena solo por un extremo mientras que cierro los ojos. Sé que en cualquier momento entrará en contacto con mi piel. Sé que a partir de ese instante todo mi cuerpo empezará a hervir. Sé que me volveré loca cuando la humedad de mi sexo entre en contacto con la dureza del acero.
Deseo recorrerme entera. Quiero sentir el frío en cada parte de mi cuerpo mientras recuerdo los cientos de veces que este objeto me ha hecho prisionera. Sin embargo la cadena tiene vida propia y se ha ubicado entre los carnosos labios de mi sexo. Quiero evitar el contacto con mi piel pero mis caderas se elevan sugiriendo justo lo contrario.
En este momento son los dedos los que conspiran contra mi voluntad abriéndose paso hasta el clítoris, lugar privilegiado sobre el que empieza a rozar la cadena. Una oleada de placer recorre todo mi cuerpo con tanta intensidad que un intenso gemido inunda la estancia. Quisiera ir despacio, prolongar esta sensación durante mucho tiempo pero tanto mi cuerpo como mi ansia de placer marcan un ritmo intenso. Ahora ya no es solo la punta de la cadena la que me acaricia sino que gran parte de ella me recorre el sexo mezclándose con el calor y la humedad.
Siento un hormigueo que va creciendo entre mis muslos y es entonces cuando la locura se alcanza su máxima expresión y decido que parte de esa cadena me penetre. La noto firme, dura, húmeda y fría a medida que una parte de ella entra en mi interior mientras que la otra acompaña a los dedos en su revoloteo constante. El hormigueo se hace mucho más intenso. Sé que el placer absoluto está muy próximo. Debería dejar de acariciarme ahora mismo. Prolongar esta placentera agonía un poco más. Pero no puedo. El cuerpo va irremediablemente a la obtención de aquello que ansía. Estoy al borde del orgasmo. La mano que controla la cadena en mi interior se detiene. Respiro con intensidad mientras pienso que he vencido. Que el placer se prolongará unos instantes más. Una fuerte sacudida me hace gritar aún más fuerte. Todo mi cuerpo se contrae. Todo mi ser explota al mismo tiempo que la cadena abandona el interior de mi sexo.

09 abril 2007

Derramarse



Me siento frente al microondas y observo cómo el tazón de leche va adquiriendo la tibieza que deseo. Cierro los ojos y, durante unos segundos me transporto a tu fantasía. Vestida como sé que te excita. Con las piernas separadas, el sexo humedecido y ansiando el calor de tu lengua. Acerco la leche a mi boca sin despegar la mirada de la tuya. Separo lentamente los labios y observo en tu rostro cómo deseas verme beber. Sin embargo, en un arrebato de pasión, en una necesidad incontrolable de dar rienda suelta al deseo que me domina dejo que el líquido tibio se deslice por todo mi cuerpo esperando encontrar tu sexo allá donde empieza el mío y se mezclan las esencias.

08 abril 2007

Desenfreno























En este mismo instante sólo deseo apretar mi cuerpo contra tu espalda.
Aspirar el aroma que desprende la piel que sé que me desea.

En este mismo instante quiero que mi lengua recorra tu cuello
Que mis dientes se claven en tu nuca hasta inundarme de la intensidad del sudor que te invade.

En este mismo instante mis manos recorren tu pecho al tiempo que mis dedos aprisionan tus pezones hasta hacer gritar de dolor
gemir de placer...

07 abril 2007

¡Sorprendida!

Sabes que alguien puede llegar en cualquier momento. Tal vez sea él quien abra la puerta. Pero no puedes disimular esos escasos segundos de placer...

06 abril 2007

Seda



La imaginación cobra vida en el mismo instante en el que la fría seda se adhiere a mi espalda.
Pienso en tus manos recorriendo mi cuerpo. En tus dedos caminando sobre mi sexo acompañado por esos trozos de hielo que tanto me enloquecen.
Cierro los ojos y recuerdo cómo era sentir tu cálida boca al entrar en contacto con mi piel humedecida.
No puedo evitarlo.
Separo los muslos. Te lo ofrezco todo. Susurro tu nombre
Y espero ser correspondida de inmediato.

03 abril 2007

Tú, Él: Yo






Nos sentamos los tres en la sala a tomar una copa. La habitación se impregna de una tensión sexual irrefrenable. Su mirada excitada se cruza con la nuestra. Te paseas provocadora delante de nosotros y te sientas frente a mí. Sabes leer en la mirada. Adivinas mis pensamientos. Sabes como provocar mi excitación y como dominar mis sentidos. Presientes lo que sucede en mi interior y lo mismo sucede con él. El silencio entre las dos es tenso y excitante. No pienso en nada hasta que él se acerca por detrás y me susurra: "Mírala, está preciosa y hoy quiere que entregues algo que está esperando ansiosa. Le podrías pedir lo que quisieras y ella te lo daría. Quiere entregarse a ti y me gusta verla así". Su voz varonil y la intensa mirada que nos observa me excitan aun más. Mi mente dibuja una imagen de ti y mi voz temblorosa te la cuenta: "Te deseo en este instante tumbada en la alfombra. Quiero verte semidesnuda y entregada a tus deseos. A los míos".
Sin dejar de mirarme, sonríes y me obedeces. Acaricias lentamente cada centímetro de tu cuerpo. Deslizas tus dedos hábiles por tu cuello con la mirada insinuante. Sé que estás mojada y logras encender aún más la pasión. Sin dejar de observarme, una de tus manos se dirige hacia los pechos mientras que la otra sigue el camino del deseo bajando por tu vientre. Tus piernas se separan ligeramente para recibir a esos dedos calientes que desean empaparse de la humedad del sexo que espera.
Sin dejar de observarte me doy cuenta de que él está pegado a mi espalda. Siento su aliento en mi nuca y cómo suavemente desliza las manos sobre mis hombros buscando los pezones que tengo totalmente erguidos.
- Te está llamando- murmura.- Mira su piel erizada por lo caliente que está al tenerte aquí con nosotros-




Presto atención a sus palabras y decido acercarme a tu cuerpo. Estoy excitada y ansiosa de ti. Miles de palabras pasan por mi mente pero sólo son estas las que acierto a pronunciar: " Quiero meter dos dedos en tu interior, moverlos dentro de tu ardiente y húmedo coño. Quiero que explotes en mis manos. Que derrames tu éxtasis entre mis dedos. Quiero saborear hasta la última gota que salga de tu cuerpo".

Pasión desenfrenada.Mp3



Mi voz te enloquece y tu respiración se acelera con ritmo jadeante. Apenas entre susurros me suplicas: " Ponte encima. Arráncame la poca ropa que llevo. Fóllame y muérdeme todo el cuerpo". Ahora disfrutaremos las dos del placer que la simple visión de nuestro juego le ha proporcionado. Ahora nos dedicaremos a provocarle con descaro y pasión. Durante las próximas horas desataremos más lujuria de la que le hemos regalado mientras nos miraba...

02 abril 2007

El viaje



Llego al aeropuerto. Estás allí como habías asegurado. Cuando te tengo frente a mí sólo soy capaz de leer el deseo en tus ojos. Me excito al comprobar que intentas controlar tus impulsos por lo menos hasta que lleguemos a casa. Pero no lo harás. Yo me encargaré de ello.
Detienes tus pasos frente a un coche que no me deja indiferente. Es negro. Reluciente. Me gusta. Hace que piense en la oscuridad, en tus gemidos resonando en la habitación, en tus palabras obscenas pronunciadas en el momento adecuado. Me vuelvo a estremecer.
Con un simple movimiento de cabeza me invitas a entrar en su interior. Noto cómo el frío cuero se adhiere a mis nalgas. Durante unos segundos la humedad de mi sexo se mezcla con la piel. Pienso en cuántas otras mujeres habrán ocupado este lugar antes. Cuánta excitación contenida o no habrá vivido ese mismo asiento. Las imágenes se suceden en mi mente. Placer y más placer. Imagino tus fuertes manos sobre sus pequeños hombros. Veo cómo tus labios aprietan sus pezones y deseo ser una de ellas.
Ahora soy yo la que percibe la proximidad de tu cuerpo. Son tus manos las que rodean mi cuello al tiempo que tu profunda voz me advierte que nada malo va a sucederme. Cierro los ojos tal y como me ordenas. Noto cómo cubres mi rostro con algo que intuyo es negro y suave. No puedo ver pero la imaginación me ofrece escenas cálidas y obscenas. Suaves pero intensas.
Siento que mi respiración se agita. El calor invade mi cuerpo. El sudor empieza a deslizarse por mis hombros. El coche ya está en marcha. ¿Dónde iremos?

01 abril 2007

¿Tomamos un te?




El agua hierve con la misma intensidad con la que mi sexo se humedece. El azúcar se desliza por la fina cerámica de la taza con la misma suavidad con la que mis dedos acarician mis pezones. Escojo la combinación perfecta de hierbas mientras que la lengua pasea por mis labios deseando sólo los tuyos. ¿Vienes?

31 marzo 2007

Aprendiendo...

Me dices que no sabes, que no te atreves, que ya es demasiado tarde.
Y yo me pregunto: ¿Qué hay que aprender? ¿Acaso no se trata de sentir? ¿De dejarse llevar? ¿No sabes que es mentira aquello de que existe una edad para aprender?
Obsérvanos y sólo siente...


30 marzo 2007

Boca insaciable




Dedos atrevidos los míos al tenerte cerca y entregada.
Miradas provocadoras salen de mí al ver tus ojos embaucadores.
Todo se desata cuando tu presencia se hace latente a mi lado.
La luna alumbra la noche y las estrellas testigo del un deseo.
En la oscura habitación escucho tu voz que me invita a pecar.
Amanecer a tu lado llenándome de tus caricias y frenesí.
La luz del sol aparece por la ventana y acaricia tu cuerpo desnudo.
Descansas después de una noche de locura y descontrol.
Tus ojos cerrados y mientras tanto intento no despertar tus sueños.
Pero mi pasión se hace presente al sentirte cerca y te contemplo en silencio.
Mí descontrol aparece de nuevo erizándome la piel recorriendo tu cuerpo reposado.
Siento que todo dentro de mí arde como un volcán que quema por dentro.
Excitada y con la respiración entrecortada, intento contenerme.
Mis dedos acaricias suavemente tu espalda se desliza dibujando mi inicial.
De tus labios se escapa un suspiro que hace que me que me estremezca.
Mis labios acompañan a mis manos y se derrite besando tu piel.
Abrazo mí éxtasis. Me pierdo en tu locura y todo en mi interior se desata.
Vuelvo a sentir este desenfreno una y otra vez.
La intensidad de mi excitación hace que los latidos de mi corazón sean estallidos de locura dentro de mí.
Tus suspiros atraviesan mi cuerpo posándose en mi corazón para que explote de pasión por ti.
Una vez más con la luz del sol en tu cuerpo me embriago de tu aroma.
Dame de tu boca lo que nadie me dio y de tu sexo lo que guardas para mí.
Quiero enloquecer hasta que la luna nos sonría de nuevo.
Me siento hechizada y embrujada por la posesión que nos envuelve.
Dame tu mirada que me pierda en ella y que los sentidos se me vuelvan del revés. Déjame sentir que vibro y tiemblo al contacto de ambos cuerpos desnudos.

Para “R” de “S”

28 marzo 2007

Invade mi alma




Hoy me siento descarada, atrevida, depravada.
Mi sonrisa me delata al mirarte frente a mí.
Hoy me siento insaciable y mis ojos te lo muestra.
El calor invade mi cuerpo al sentirte cerca de mí.
La temperatura sube cada vez que te acercas.
Quiero ser miel para tus labios.
Quiero derretirme en tu mirada, ser tuya otra vez.
Quiero que mi alma penetres con tus caricias.
Siento que tu aliento entra por mi piel.
Explora dentro de mí y busca mi fuego.
Enciendes mi lujuria, deshaces tu pasión en mi interior.
Desprendes toda tu sensualidad y las mezclas con la mía.
Sonríes y tu piel se eriza al notar el contacto de la mía.
Una explosión de sensaciones se desata dentro de mí.
Quiero beber el frenesí de tu sexo.
Quiero darte el éxtasis de mi sexo.
Quiero explotar una y otra vez en tu cuerpo.
Quiero ver tu rostro enloquecido con desenfreno.
Tengo hambre de ti, de tu deseo, de tu pasión.
Estoy caliente, mi cuerpo arde atraído por ti.
Quiero perder el sentido y parar el tiempo en tus brazos.
Quiero estar junto a ti y sentirte una y otra vez.
Quiero regalarte jadeos profundos, gemidos salvajes.
Quiero regalarte mil orgasmos intensos que nacen para ti.
Quiero volver a sentir la magia que nos envuelve estando junto a mí.
Quiero tu esencia encerrada dentro de mí y mezclarla con la mía.
Quiero que reposes en mis brazos después de meterte dentro de mí.
Quiero dormirme en tu ternura y dejar que las horas pasen.
Solo quiero sentir una y otra vez que estas junto a mí.

De “S” para “R”

26 marzo 2007

Pasado y presente



Recuerdo esas tardes de abril. Aquellos instantes que compartíamos perdidos en nuestras miradas mientras tus firmes manos recorrían mi cuerpo.

Recuerdo esas mañanas de octubre en las que tus caderas se apretaban fuertemente contra mis nalgas, la piel se me erizaba y mis muslos se abrían solo para ti.

Recuerdo aquellas noches de julio cuando el sudor recorría nuestros cuerpos y tu lengua se afanaba en recoger cualquier efluvio que escapara de mi cuerpo.

Recuerdo... recuerdo... recuerdo...

Te miro y estás a mi lado.
Acerco la mano a tu mejilla
Y en tus ojos sigue brillando
el mismo intenso deseo.

Estás a mi lado porque quieres
y solo para darme todo el placer
que deseo y necesito para continuar.
Estás a mis pies porque me amas.

Vivo... vivo... vivo...

Para E

25 marzo 2007

La llamada




Las manos me tiemblan cuando descuelgo el auricular del teléfono. Durante unos segundos dudo. La razón intenta poner orden en esta locura de sensaciones, sentimientos y vivencias en el que me tienes inmersa desde que tus ojos volvieron a mirar en mi interior.
Percibo tu aliento clavado en mi nuca. Tus últimas palabras retumban en mi mente. Me da vergüenza satisfacer tu lado más oscuro y perverso aunque debo reconocer que también me excita profundamente.
Me arrodillo sobre la cama mientras que mis dedos juguetean sobre las teclas del teléfono. Te miro con disimulo en un último esfuerzo por intentar que el "castigo" de hoy sea cualquier cosa menos la que debo hacer. Veo el deseo y el placer en tu rostro. No soy capaz de decepcionarte. Respiro hondo y trato de no pensar. Escojo un número de teléfono al azar. Escucho el vacío al otro lado de la línea. Empiezo a sudar. La respiración se me acelera. Tiemblo. Estoy a punto de colgar cuando, de forma instantánea, tus manos empiezan a pasearse lentamente por mi espalda y oigo el primero de los tonos del teléfono.
Empiezo a pensar en lo que voy a decirle a la persona que responda a mi llamada. También intento concentrarme en poder realizar lo que tú me has pedido. Estoy bloqueada y, en cierto modo asustada. Aunque, al final de todos mis temores y mis dudas, tanto el placer como el deseo empiezan a aparecer.
Una voz masculina responde a la llamada. Un tono profundo y grave que hace que mi respiración aún se altere más.
- Estoy muy caliente. ¿Te apetece darme placer?- las palabras fluyen de mi boca sin que me de tiempo a controlarlas.
- ¿Cómo dices?- dice el hombre que está bastante atónito y creo que malhumorado con mi petición.
Intento repetir la pregunta pero es imposible. No me he dado cuenta de que al mismo tiempo que yo luchaba con mis sentimientos tú te habías situado estratégicamente a mi espalda. Ahora noto cómo tus manos me sujetan las caderas con fuerza y en el momento en el que intento hablar tú me penetras de forma intensa y apasionada.
Permanezco inmóvil a pesar del placer que está sacudiendo todo mi cuerpo. Siento cómo las rodillas me empiezan a temblar y amenazan con dejar caer todo el peso de mi cuerpo. Mis manos se aferran con fuerza al auricular del teléfono mientras me excito notando cómo entras y sales de mi cuerpo. Los gemidos empiezan a llenar la habitación y me envuelven. Empiezo a perder el control de mis propias emociones no sin antes percibir que el sonido de mi placer no es el único que escucho. Hay un susurro, un jadeo justo adherido a mi oído. Me doy cuenta de lo que está sucediendo y comienza a aparecer ese lado tan exhibicionista que tengo aunque, en esta ocasión. sólo me muestre a través del sonido. Los orgasmos van creciendo y estallando en todos los rincones de mi cuerpo. Pero tú no paras. Sigues sometiéndome a este ritmo apasionado y frenético. Y yo sólo quiero más.

24 marzo 2007

Gestos




Este el rostro del placer invadiendo mi cuerpo.
Esta es la cara de la mujer que te desea más allá de su propia locura.
Este es el aspecto de la amante en la que me has convertido.
Esta es la mujer que ha aprendido a gemir con la magia de tus dedos en su interior.
Este es mi espíritu.
Esta es mi esencia...

22 marzo 2007

Conquistarme

Siempre me preguntas cómo conquistar a una mujer. Yo no puedo hablar por todas. Sólo sé que a mí me gusta así...

21 marzo 2007

Observándome



Hoy me disfruto así. Mirando mi cuerpo desnudo frente al espejo. Clavo la vista sobre mis ojos e intento encontrar la palabra adecuada que describa la expresión de mi rostro. Me concentro y, sin embargo, solo logro deleitarme con la visión de mi pecho desnudo, de los muslos torneados y entreabiertos. Trato de ordenar mis pensamientos, de conducir de nuevo mi mente hacia la labor que me he propuesto. Pero es inútil. Las manos cobran vida sobre la blanca piel. El simple contacto de los dedos sobre el cuello me produce un intenso escalofrío que logra excitarme. Aparto la vista del espejo durante unos segundos y compruebo satisfecha cómo los pezones se han erizado. En este momento me encantaría moverme. Desearía pasar mi lengua por ellos pero las manos ya han empezado a explorar por debajo de la cintura. El calor y el hormigueo en mi sexo empiezan a apoderarse de la escasa razón que me queda.
Vuelvo a observarme. El rostro del placer me sorprende hasta el punto de que parece que la protagonista de la escena que estoy viviendo no sea yo, sino una extraña. Mis manos se detienen unos segundos. La respiración se vuelve más pausada. Mi boca hace un gesto inusual y mi cara se convierte en la imagen de la mujer excitada, húmeda, ansiosa por dar rienda suelta a la imaginación y a todo el placer que estoy empezando a contener. Me gusta lo que veo. Me fascina que se pueda ver en mis ojos con tanta claridad la fuerza y la pasión que me desborda en este instante.
Sigo jugando con mi cuerpo al mismo tiempo que dos de mis dedos se han empezado a hundir en el interior de mi sexo. De mi garganta escapan intensos gemidos y yo no puedo dejar de mirarme. Estoy al borde del orgasmo cuando decido que no me apetece ver la imagen del placer solitario.... ¿Quieres compartirlo?

20 marzo 2007

Encadenada al deseo




Hoy me ofrezco como nunca antes.
Me encadeno a la voluntad de tu deseo.
A la única misión de proporcionarte sensaciones
Más allá del placer que conoces.

Hoy me ato a ti.
Porque lo siento.
Porque lo deseo.
Porque quiero volver a saber
Lo que se siente siendo tuya de nuevo.

Hoy entrego todo lo que tengo.
Mi cuerpo desnudo queda a merced
De tus caprichos, de tus torturas,
De tus juegos.

Quiero que me poseas.
Que me controles
Que me domines.
Que marques a fuego sobre mis nalgas
Esa palabra que tanto significa para nosotros.

Hoy...


Para "E"

18 marzo 2007

Preparándome



Apenas faltan diez minutos para que nos veamos. Llevo todo el día pensando en este instante. Desde que me he levantado he estado pendiente de tener mi cuerpo y mi mente sólo disponibles para ti. Empiezo a desnudarme. Solo permanecen sobre mi cuerpo aquellas prendas que tú me has ordenado al tiempo que me acompaña el incomparable sonido de tu placer.


Intenso orgasmo.mp3



Estoy mojada. Estoy excitada. Estoy a punto para que cualquier parte de tu cuerpo me penetre ahora...

17 marzo 2007

Deseos




No quiero ver. No quiero tocar. Solo quiero sentir que estás junto a mí. Mis ojos te dicen lo que mi boca calla. Solo tú sabes leer en ellos, escuchar su voz. Te acercas despacio con un pañuelo en las manos. Tu mirada me excita porque yo también sé leer en ella. Tus labios se colocan frente a los míos casi rozándose. Me susurras suave y excitada: "Sé lo que quieres y te lo voy a dar". Sonríes al tiempo que me dejas sin saborear tus labios. Los acercas a mis oídos y tu voz inunda mi cuerpo por dentro: "Tú también sabes lo que quiero de ti. Déjate llevar por el deseo". Cubres mis ojos y mi corazón se acelera cada vez más mientras comienzo a sentir que mi sexo responde a las caricias de tus manos paseando por mi espalda. Un escalofrió atraviesa mi cuerpo mientras que siento tu aliento en la nuca y tus manos buscando mis pezones erectos para ti. Mis manos acarician tus piernas mientras que mi cuerpo ya está poseído por tus caricias en mis pechos. Mi respiración se entrecorta y comienza a acelerarse cada vez más percibo tu aliento. Me excita escucharlo. Mi cuerpo comienza a temblar y tu voz me dice con calma:" Todavía no. Quiero que resistas. Que me sientas".
Las manos se separan de mi cuerpo. Tu aliento se aleja. Escucho tus tacones a mi derecha. El aroma de tu piel invade la habitación. Intuyo por el sonido de la cremallera de tu maleta que estás buscando algo. El hecho de no saber lo que sacas me excita aun más. Me aceleras. Te colocas de nuevo detrás de mí y me arrastras al sofá. Tus manos agarran mis hombros. Me arrodillas dándote la espalda. Deslizas suavemente tus manos buscando las mías. Las guías a mi espalda y atas mis muñecas. Hoy quieres una entrega diferente.
"Me gusta verte así. Estás preciosa pero aun te falta algo en tus pezones" dices mientras acaricias mis pechos y juegas con ellos. Mi cuerpo arde entregado a tus caricias. Aprietas con firmeza pero suavemente los pezones con tus dedos y haces con ellos lo que quieres. Un pinchazo recorre y mi sexo se humedece aun más. Adornas mis pezones con unas pinzas unidas con una cadena. Colocas tu mano en mi nuca, posas mi frente en el brazo del sofá y me pides que permanezca quieta: "Hoy tus ojos me han revelado que quieres sentir. Ahora sé lo que tu piel desea experimentar. Tener tus pezones oprimidos por las pinzas que hacen que tu sexo se moje para mí. M toques, no mires. Ahora serás buena y me darás todo lo que deseo de ti. Jadea, gime, grita de placer. Me gusta sentirte enloquecida. Entrégame lo que busco de ti" me ordenas mientras que yo estoy al borde del orgasmo sin haberme tocado. Por mi espalda brotan gotas de sudor. Provocas fiebre en mi interior. Mis sentidos se vuelven del revés. Paseas algo por mi espalda. Reconozco por el tacto que es un gato de siete colas y un escalofrío me recorre el cuerpo y comienzo a temblar. Acercas tu voz a mis oídos y me calmas: "Tranquila. No tienes que temer nada. Solo siente". Bajas las siete colas por mi espalda hasta llegar a mi sexo. Con la empuñadura atraviesas mi interior follándome con él con ritmo suave. Mis pechos bailan tu ritmo. Siento que mi locura aumenta y el ritmo al compás. Todo se descontrola y mi fuego quema tu mano humedecida por mi coño empapado a punto de estallar.



De "S" para "R"

16 marzo 2007

La cena





Me estaba moviendo hasta hace un rato entre pucheros. Intentaba algo heróico como preparar la cena. Pero mientras me deambulaba por la cocina he empezado a sentir un calor sofocante. El aroma de tu perfume me ha llegado con claridad y el corazón se me ha acelerado. He escuchado avanzar tus pasos a lo largo del pasillo y, con un rápido movimiento he apagado la luz de la cocina para que no adviertas mi presencia en ella. Mientras pienso cuál será mi próximo movimiento mis dedos han decidido y se se deslizan presurosos por los botones del pantalón y de la blusa. Me siento como una de esas protagonistas de cine americano mientras contemplo de reojo la mesa que está justo a mi espalda. "¿Por qué no?", murmuro al mismo tiempo que empiezo a dejar caer mi cuerpo sobre la madera. Escucho tu voz que me llama. Me excita pensar que me estás buscando pero lo hace aún más el saber que en pocos segundos abrirás la puerta y me encontrarás. Dejo caer las piernas al mismo tiempo que las separo y sólo dos palabras salen de mis labios: "Fóllame ahora"

15 marzo 2007

Lo quiero así...

Apasionado, erótico, excitante, húmedo y fascinante....



14 marzo 2007

A estas horas




Son las nueve de la noche. Llevo más de doce horas trabajando y no veo el momento de salir de aquí. Quiero irme a casa. Dejarme llevar por las cálidas gotas de agua con las que la ducha inunda mi cuerpo. Deseo ponerme mi mejor lencería y meterme en la cama. Dejar que el familiar aroma de las sábanas me envuelva y me ayude a relajarme. Quiero alargar los dedos y tocar la suavidad de tu piel. La tersura de tus pechos. Quiero que tus manos me cubran el cuerpo. Que sea tu lengua la que explore esos lugares de mi anatomía a los que ya es adicta.

Y mientras sueño y deseo son mis manos las que empiezan a recoger la humedad que desprende mi sexo. Son mis pulmones los que se esfuerzan por dejar salir el aire entre gemidos cada vez más intensos. Es este orgasmo que estoy a punto de entregarte el que hace que me sienta viva ahora. A estas horas.

13 marzo 2007

Siempre más

Porque hubo instantes que sucedieron. Porque sé que algunos de ellos volverán. Porque hoy tengo el día así. Insaciable. Lleno de ti. Porque sí. Porque puedo. Porque me da la gana. Esto es para ti.


12 marzo 2007

Ofrenda




El peso de mi cuerpo descansa sobre los tacones mientras mis dedos se enredan en el cabello que oculta tu nuca. Los dientes muerden los labios intentando contener el deseo casi irrefrenable de morderte. La lengua juguetea con el paladar mientras mi mente se concentra en descubrir tus pezones y hacerlos parte de mi boca. Sin embargo, en un ágil movimiento que no espero en absoluto, me obligas a inclinarme. Cedes uno de tus muslos para que apoye mis nalgas en él. No estaba preparada para que fueras tú la que controlara y el juego. Compruebo que estoy más que excitada así es que decido adentrarme por ese camino que ya estás empezando a dibujar sobre mi piel. Tus dedos pellizcan el piercing que llevo sobre los pezones al tiempo que tus labios carnosos se deslizan por mi vientre. Un intenso cosquilleo me invade y me sacude al mismo tiempo. El calor viscoso entre mis muslos me anuncia que la humedad ha desbordado por completo mi sexo. Estoy caliente. Estoy excitada. Paseas la mano entre mis piernas y te llenas de mí. Llevas los dedos a mi boca para que pueda saborear cada gota del placer que eres capaz de extraer de mí.
Estoy al borde del orgasmo, de la locura. Lo intuyes. Lo sabes. Por eso dejas de tocarme. Acercas tu boca a mi sexo y dejas que tu aliento se pose sobre él. La mezcla de humedad y calor hace que una nueva oleada de placer me recorra de nuevo al tiempo que me vuelves a llevar al borde del placer. Elevo la cadera con suavidad. Es mi forma de pedirte que hundas tu lengua entre mis piernas. Que lamas cada rincón de mi sexo y que bebas del estallido de placer que está a punto de producirse en este coño que ya es tuyo.

11 marzo 2007

¿Lo quieres probar?



La luz ilumina a la perfección tu cuerpo desnudo. La piel brilla bajo las gotas de sudor que han empezado a aparecer sobre tu espalda. Tienes la vista clavada en el suelo y la cabeza agachada. Me muestras la nuca con orgullo y, casi con el mismo sentimiento, paseo mis dedos sobre ella. Noto cómo tu piel se eriza bajo mis dedos, cómo suspiras profundamente y un leve temblor te sacude los brazos y las piernas. Sé que tienes miedo. Temes lo desconocido. A ese nuevo paso que estás a punto de dar que, aunque deseas con desesperación, no sabes bien dónde te va a llevar. Cierras los ojos y sé que en este momento miles de imágenes están pasando por tu mente. Recuerdas cuando te desnudaste ante mí por primera vez. Cuando te vendé los ojos y sólo te concedí el placer de poder escuchar. Ahora mismo piensas en cómo esposé tus muñecas y de qué modo anudé tu cuerpo para hacerlo mío.
Mientras todos estos recuerdos te invaden vas separando las piernas permitiéndome contemplar tu sexo rasurado y carnoso. Durante varios segundos me debato entre pasar mis dedos sobre él y llenarlos de la humedad que sé que te invade o acariciarte con la multitud de objetos que guardo en el baúl que está situado a los pies de la cama. Estoy deseando saborearte y hacer mía esa parte de tu cuerpo que alimenta a diario mis más bajas pasiones y fantasías. Pero, ese lado dominante que hay dentro de mí me impide abalanzarme sobre la mujer que está arrodillada frente a mí.
Acerco una mano a tus mejillas. Las acaricio lentamente. Mis dedos se posan en tu barbilla y, con una leve presión, te invitan a levantar la cabeza. Quiero que me mires. No hables. Que sean tus ojos los que expresen lo más salvaje que hay en tu interior. Te miro fijamente. Siento cómo te estremeces de nuevo pero no acabo de captar el mensaje que hay en ese verde infinito.
Con sorpresa veo cómo llevas tus manos a la espalda y, aunque me mantienes la mirada, sólo deseas someterte a mi voluntad. Mientras camino a tu alrededor me doy cuenta de que lanzas miradas furtivas al mueble que hay junto a la cama. Intuyes lo que guardo en el pero esta vez quieres ir más allá. Quieres salir de la duda y descubrir que los juguetes del placer de los que tanto has oído hablar existen en realidad y que están preparados solo para ti.
Camino con paso decidido hacia el baúl. Me deleito con el sonido de la cerradura mientras contemplo tus nalgas ofrecidas. Paseo la mirada por los objetos que hay a primera vista. Me excito al imaginar cómo responderá tu cuerpo al contacto con cada uno de ellos. Estoy a punto de decidirme por uno cuando en el lado izquierdo, casi desapercibida aparece la empuñadura de piel negra de un fantástico gato de nueve colas. Lo saco de su escondite y enseguida su el intenso aroma del cuero me enloquece. Dejo que las tiras acaricien con suavidad la palma de mi mano al mismo tiempo que mis dedos juguetean con los adornos que rematan cada una de las colas de este bello instrumento de dolor pero, al mismo tiempo, de un intenso placer.
Regreso a tu lado. Paseo el cuero por tu espalda desnuda. Las tiras se deslizan con lentitud porque la piel se adhiere a cada una de las gotas de sudor que inundan esta parte de tu cuerpo. Me doy cuenta que tienes los ojos cerrados. Tal vez trates de imaginarte lo que viene a continuación. Pero no es eso lo que quiero. Así es que te vuelvo a levantar la cabeza pero esta vez no son mis manos las que te acarician. Es la majestuosa empuñadura negra la que te acaricia la barbilla. Quiero que veas lo que tengo en la mano. Que empieces a imaginar cómo voy a utilizar este instrumento con tu cuerpo. Deseo que elucubres sobre la sensación que va a producirte el hecho de verte sometida por estas, en apariencia, inofensivas tiras de piel.

Acerco mis labios a tu oído y te susurro del modo más erótico y perverso del que soy capaz: “¿Estás lista para probar?”