24 junio 2007

Diario íntimo de Julia




Manhattan. Septiembre, 22, 1989.


Se respira el otoño. Y no solo en el ambiente ni en los cientos de hojas que llenan los senderos de Central Park por los que suelo correr cada mañana durante una hora. No. Esta vez el otoño es algo más profundo. Mi mente recurre una y otra vez a tu imagen, a los momentos que hemos compartido a lo largo de un verano que para mí, ya ha tocado a su fin. Trato de cazar alguna de las pequeñas mariposas que siempre han revoloteado en mi interior en todas las ocasiones en las que algo de ti ha invadido mi vida. Pero parecen haber emigrado tal vez a otros cuerpos, a otras almas donde puedan tener una vida más intensa que la que les espera a partir de ahora a mi lado.
Mis labios se separan lentamente. Intento pronunciar tu nombre en un vano intento de retenerte, como si dejando escapar cada una de las sílabas tu presencia fuera capaz de volverlo a llenar todo. Sé que es inútil y, sin embargo, ya estoy escuchando el sonido de mi voz llenando la estancia. Sé que el tono es el adecuado pero soy incapaz de escucharlo porque otro nombre, esta vez desconocido, estalla en mi cerebro: "Iris... Iris... Iris...".
Nuevas esencias me embriagan. Cierro los ojos e intento abandonarme a ellas. Ya casi puedo percibir el calor de tu lengua deslizándose sobre mi nuca. Estoy a punto de conocer cómo es el tacto de tu piel bajo mis manos cuando, lo que todavía es presente, llama a mi puerta.
"Tengo que acabar con esto", me digo mientras me dirijo a recibir un presente que es pasado cuando en mi interior ya ha nacido otra realidad que puede ser futuro...

14 comentarios:

Belén dijo...

me ha pasado tantas veces lady...buf...hablas de los finales de verano cuando apenas ha empezado este! :)

besicos

Mariano dijo...

Me encantan tus entradas más literarias, y presiento que este diario íntimo nos proporcionará buenos ratos de lectura.
Besitos

Blau dijo...

Buenos días,
no sabia que Julia tenía un diario. habrá que leerlo.
Un beso de lunes.

etaxys dijo...

Me encanta el futuro que va convirtiéndose en presente segundo a segundo.
Saludos.

Letizia dijo...

Continua el diario de Julia, querida súbdita. A mi doncella Maripuri le encantan los diarios.

Besos de Princesa

lagrimas de mar dijo...

me encantan los diarios
si son intimos, pues mejor que mejor...
besos

lágrimas de mar

Anónimo dijo...

Simplemente, maravilloso

JP dijo...

Diarios íntimos , que sugestivo suena esto Lady.
Siempre me gustaron los diarios, muchas veces pensé en escribir uno , pero no dá . Si el otro día me pasó en el messenger charlando con un ciberamigo le conté dos cositas y ponía emoticones .
Me imagino con un diario.
Lady un beso.

Agua & Fuego dijo...

Me ha encantado la "belleza" de Julia... pasado, presente y futuro... tres vertices equidistantes y en medio de ellos Julia.
Un beijo desde las llamas, atentamente LicánTropo.

Meret dijo...

Me encanta que Julia tenga un diario...
Pues si, habrá que leerlo.

Besitos, Lady.

Andy dijo...

Iris... como un mantra.

Como Rosebud, como luz.

Valeria dijo...

"tengo que acabar con esto".
Todos nos decimos eso a nosotros mismos alguna vez...

Hasta la próxima entrega de Julia, no?
Un beso, Mireia

Letizia dijo...

¿Estás de vacaciones, lady? Yo hasta que bautice a Sofía no puedo vacacionar.

Besos de Princesa

Gema del Icia dijo...

Cuando vuelva a leerte,después del verano, ¿habré acabado yo con esto? ¿Pasearé mi soledad por los parques llena de la ausencia que entumece mis sentidos?
Cuando pase el verano ¿habrá algún lugar seguro para mi, que me mantenga lejos de la vana esperanza y del olvido con el que intento mutilarme?